La Caja de la Vivienda Popular (CVP) vincula a ferreterías y depósitos de materiales de los barrios como proveedores claves del programa. El resultado, viviendas más habitables y dinero que se queda en el territorio.
Bogotá D. C., 21 de octubre de 2026
Nota escrita por Alberto Díaz - Oficina Asesora de Comunicaciones – CVP
Mejorar una vivienda no solo transforma la vida de quien la habita. También activa la economía del barrio. Esa es una de las estrategias del programa “Mejora tu Casa”, con el que la CVP relaciona de manera directa a las ferreterías y depósitos de materiales del sector como proveedores clave, junto con quienes ejecutan las obras.
Con este enfoque, los materiales para los mejoramientos se compran en los comercios cercanos a las viviendas intervenidas. Así, los recursos del programa circulan entre los negocios del propio barrio y fortalecen a quienes lo conocen y lo sostienen todos los días.
En el barrio Bosa San Pedro, Óscar Escamilla, dueño de la ferretería Ferremilla, es uno de esos aliados. Explica que su vínculo con la entidad es directo. “Nos han comprado pegacor, boquilla, nos han comprado bastante arena, bloques, rodillos, todo lo que es relacionado con la construcción”, cuenta Escamilla.
Para él, el impacto del programa va en dos direcciones. Por un lado, beneficia a las familias que no cuentan con los recursos para arreglar su casa y que, con el mejoramiento, ganan en calidad de vida. Por otro, beneficia al comercio de la zona. “Nos sirve a todos, porque apoyan la economía del barrio. Nos colaboramos en todo”, afirma.
El testimonio de Escamilla refleja el sentido de “Mejora tu Casa”: intervenir las viviendas, pero también generar ingresos para los negocios que hacen parte del entorno. Cada bulto de arena, cada bloque y cada rodillo comprado en una ferretería del barrio ayuda a sostener el comercio local y a dinamizar la economía de la comunidad.
Cuando una casa se transforma con materiales comprados a la vuelta de la esquina, la mejora se multiplica, llega a la vivienda, al comercio y a la comunidad que se apoya mutuamente.
Con esta articulación entre entidad, constructores y proveedores del sector, la CVP busca que los mejoramientos dejen beneficios que se sientan más allá de las paredes de cada casa. Historias como la de Óscar Escamilla recuerdan que el desarrollo de una ciudad no se mide solo en obras terminadas, sino en la forma en que esas obras se conectan con quienes viven y trabajan en el territorio.













