Bogotá – 2 de marzo de 2026 – Caja de la Vivienda Popular - Doña Gloria Galindo, es una mujer de 66 años, madre cabeza de hogar de cinco hijos, trabajadora en casas de familia y ejemplo de fortaleza, fe y disciplina. Su proceso de reasentamiento refleja el compromiso de la Caja de la Vivienda Popular de garantizar condiciones dignas, seguras y estables para las familias que han habitado zonas de riesgo en Bogotá.
Por: Gabriel Castellanos Cardona - Periodista Oficina de Comunicaciones – Caja de la Vivienda Popular.
Doña Gloria vivía en el barrio El Triángulo, en la localidad de San Cristóbal, en una vivienda de madera de dos pisos ubicada en una zona de montaña. Las condiciones del terreno y de la estructura representaban riesgos significativos para su seguridad, su bienestar y la de sus hijos.
“Nos alegra ver a personas como Doña Gloria con su vivienda segura. Desde la CVP hacemos seguimiento a las familias beneficiarias de nuestros programas con historias de resiliencia, agradecimiento, transformación donde vemos un cambio en su calidad de vida. Bogotá lo está haciendo bien” comenta el Director General, Juan Carlos Fernández.
Ese mismo año inició su proceso con la CVP, donde fue informada de la necesidad de ser reasentada. Como medida transitoria, la entidad le garantizó un subsidio de arriendo, que le permitió ubicarse en el sector de La Y, cerca al barrio La Victoria. Durante la pandemia, el proceso se vio suspendido temporalmente debido a las restricciones sanitarias; sin embargo, la CVP retomó el acompañamiento en 2021, asegurando continuidad y apoyo constante.
Después de varios años de seguimiento social, técnico y jurídico, el 30 de septiembre de 2025 Doña Gloria recibió oficialmente su vivienda propia en el Conjunto La Alegría La Marlene II, donde actualmente vive y ha logrado consolidar un entorno seguro y estable.

“La vida me cambió, vivíamos en un lugar con bastantes dificultades y problemas con la comunidad y algunos vecinos, hoy con la ayuda de la CVP y mis hijos he podido no solo tener una casa, sino construir un hogar, como yo lo quiero, por eso cada vez que vienen ellos a visitarme me tratan como una Reina, como me quieren tener” dice Doña Gloria muy contenta en su nuevo apartamento.
Hoy, seis meses después de la entrega, expresa sentirse tranquila, protegida y agradecida. Aunque al inicio presentó dificultades en temas de movilidad, la llegada de una ruta alimentadora de TransMilenio le permitió mejorar notablemente sus desplazamientos y fortalecer su proceso de adaptación al sector.
Desde su mudanza, Doña Gloria ha vivido una transformación significativa. Por primera vez cuenta con un espacio que puede llamar verdaderamente suyo, lo cual ha impactado positivamente su bienestar emocional, su rutina diaria y su sentido de estabilidad.
Ha dedicado tiempo y esfuerzo a organizar, decorar y embellecer su hogar, reflejando en cada detalle el amor por su espacio y el agradecimiento por esta nueva etapa. A su vez, conserva un vínculo cercano con Dios y con sus hijos, encontrando en su vivienda un lugar de tranquilidad para orar, descansar y fortalecer sus lazos familiares.
“Casos como el de Doña Gloria nos recuerdan que detrás de cada proceso hay una vida, una familia y un proyecto de futuro. Nuestro compromiso es seguir trabajando con responsabilidad, cercanía y humanidad para que más personas puedan acceder a un hogar digno y seguro”, señaló la Directora de Reasentamientos, Angélica Alonso.
La CVP celebra el proceso de adaptación positiva de Doña Gloria y reafirma que su historia refleja el sentido profundo del programa de reasentamientos: proteger la vida, garantizar vivienda segura y acompañar a los hogares en cada paso del camino.
















