Iniciativas como esta, apoyadas por la Alcaldía de Bogotá a través de la CVP, demuestran que el mejoramiento del entorno urbano influye directamente en la calidad de vida. Pintar un mural en una fachada no solo embellece la propiedad, sino que dignifica la autoconstrucción y celebra el esfuerzo de décadas de los vecinos por consolidar sus hogares.
Bogotá D. C., 17 de marzo de 2026
Nota escrita por Edwin Alberto Díaz - Oficina Asesora de Comunicaciones – CVP
El arte urbano ha dejado de ser una simple expresión estética para convertirse en el tejido que une a las comunidades con su historia. En el corazón de la localidad de Suba, específicamente en el barrio Bilbao, el artista Gris One lidera una intervención que va más allá de la pintura: se trata de una recuperación de la identidad y un homenaje a la vivienda popular.
Para Gris One, intervenir las fachadas de las casas no es un acto aleatorio. La temática de sus murales nace de un análisis profundo del territorio y de las personas que lo habitan. Muchos de los residentes de Bilbao llegaron hace más de 30 años desde departamentos como Boyacá y Cundinamarca, trayendo consigo una profunda añoranza por el campo.
"Escogimos una temática que tenga que ver mucho con la comunidad... personas que trabajan en el campo y que han venido construyendo sus casas de a pocos acá en la ciudad", explica el artista.

La intervención en el barrio se divide en tres ejes principales plasmados en tres viviendas distintas:
- Biodiversidad Local: El uso de la Tingua Azul, ave migratoria emblemática de la zona del Río Bogotá y el Humedal Juan Amarillo, conectando la vivienda con su entorno natural.
- La Campesinidad: Un tributo a las raíces rurales. Gris One utiliza fotografías propias de campesinos (como los de Murillo, Tolima) para replantear estas figuras en las paredes del barrio, respondiendo al deseo explícito de los propietarios de ver reflejada su historia.
Estilo y Pertenencia: Cada trazo busca transmitir lo que pertenece a la comunidad, fortaleciendo el orgullo de habitar estos sectores.
Iniciativas como esta, apoyadas por la Alcaldía de Bogotá a través de la CVP, demuestran que el mejoramiento del entorno urbano influye directamente en la calidad de vida. Pintar un mural en una fachada no solo embellece la propiedad, sino que dignifica la autoconstrucción y celebra el esfuerzo de décadas de los vecinos por consolidar sus hogares.
La intervención de Gris One en el barrio Bilbao nos recuerda que la vivienda es mucho más que cuatro paredes; es el contenedor de memorias, esfuerzos y orígenes. Al integrar elementos como la campesinidad y la fauna local en el paisaje urbano de Suba, el arte se convierte en una herramienta de cohesión social que devuelve el protagonismo a sus habitantes.

Esta simbiosis entre el mejoramiento del entorno y la identidad cultural no solo valoriza la propiedad, sino que fortalece el tejido de la comunidad, demostrando que cuando el arte llega a los barrios, las casas dejan de ser estructuras de concreto para convertirse en testimonios vivos de nuestra historia. El mensaje es claro: disfrutar del arte en los barrios es una forma de reconocer que cada casa tiene una historia que merece ser contada y colores que merecen brillar.
Estas transformaciones en Bogotá son reales y que en esta administración están pasando, Aquí SÍ Pasa.
















