“En Bogotá, la vida volvió a tener sol. Familias que durante años vivieron entre la incertidumbre y el riesgo le abrieron la puerta a una nueva etapa con vivienda segura. En el proyecto Paseo del Sol, la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Caja de la Vivienda Popular, cumplió con hechos su compromiso de proteger la vida, brindar entornos seguros y acompañar a quienes más lo necesitaban”.
Bogotá D. C., 28 de octubre de 2025
Por: Adriana Arango - Oficina Asesora de Comunicaciones
El sol siempre llega para quienes han esperado con fe. En una mañana clara en Bosa, familias bogotanas recibieron las llaves de su nueva vivienda y, con ellas, la certeza de que los sueños también se cumplen cuando el Distrito actúa con compromiso.
Gregoria, Fabián, Fanny y Jenny son protagonistas de una historia que empezó en la incertidumbre, en los días en que la lluvia traía miedo y el futuro parecía una palabra lejana. Hoy, en el proyecto Paseo del Sol, esa historia cambia de rumbo gracias al trabajo de la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Caja de la Vivienda Popular (CVP), con el apoyo de la constructora Marval, que hace parte de esta transformación urbana y humana.
El programa Vivienda Segura, liderado por la Dirección de Reasentamientos, acompaña a familias que por años habitaron zonas de alto riesgo no mitigable y les brinda soluciones definitivas para rehacer su vida en espacios dignos y protegidos. Es una política que transforma realidades, devuelve la tranquilidad y demuestra que Bogotá avanza hacia la protección de la vida.
Cada vivienda entregada es más que una obra: es un símbolo de confianza y perseverancia. Detrás de cada puerta hay una historia marcada por la superación, la paciencia y la esperanza.

“Hoy entregamos viviendas a costo cero en la localidad de Bosa, un hito que refleja el compromiso del Distrito con las familias que más lo necesitan. Desde la Secretaría del Hábitat celebramos poder acompañar este proceso de la mano con la Caja de la Vivienda Popular, sumando esfuerzos para que más hogares tengan una vivienda digna y segura.
A través del programa Reactiva tu compra, otorgamos un subsidio que permite a las familias cerrar su proceso financiero y dejar atrás la vulnerabilidad de vivir en zonas de alto riesgo”, señaló la Secretaría Distrital del Hábitat, en nombre de su secretaria, Vanessa Velasco.
Gregoria Pineda, de 61 años, trabajó durante años en el comercio informal junto a su hija. Con ella y sus dos nietos enfrentó días difíciles, sostenidos solo por la voluntad. Hoy, mientras recibe las llaves de su nuevo hogar, su mirada se llena de una calma distinta: la de quien finalmente tiene un refugio seguro. “Dios me dio paciencia y la Caja me dio esperanza. Esto es un nuevo comienzo”, dice emocionada.
A pocos pasos, Fabián Rodríguez observa con orgullo el edificio donde vivirá junto a su hija adolescente. Durante años trabajó como vendedor ambulante, viviendo en arriendos y sin estabilidad. Hoy, su emoción es visible: “Uno trabaja duro, pero no siempre la vida da oportunidades. Esto es como ganarse el cielo”, confiesa. Su historia tiene un eco familiar: su padre también fue beneficiario del programa. Dos generaciones que dejan atrás el riesgo para heredar seguridad.
También está Fanny Jiménez, una mujer de 65 años que ha construido su vida con esfuerzo y trabajo silencioso. Se ha dedicado al reciclaje por más de una década, sosteniéndose con lo que otros desechaban. Ahora, mientras cruza la puerta de su nuevo hogar, siente que el esfuerzo valió la pena. “He pasado mucho, pero ahora me siento viva. Esta vivienda me da paz”, dice con lágrimas contenidas.
Jenny García, madre cabeza de hogar, también recibe su vivienda. Ha trabajado en el sector de confecciones, siempre buscando estabilidad para sus hijos adolescentes. Durante años vivió en zonas de riesgo, donde cada aguacero era motivo de temor. Hoy, por fin, puede decir con alivio: “Cuando uno vive en zona de riesgo, duerme sin paz. Hoy ya no siento miedo”. En su voz hay agradecimiento, pero también una nueva determinación: la de construir un futuro mejor para sus hijos.
Historias distintas, una misma transformación. Estas familias, como muchas otras que hacen parte del programa Vivienda Segura, dejan atrás la vulnerabilidad para abrazar la tranquilidad que brinda vivir en un entorno seguro.
El director general de la Caja de la Vivienda Popular, Juan Carlos Fernández, lo resume con claridad: “Cada familia tiene una historia distinta, marcada por retos y esfuerzos que hoy se transforman en esperanza. Entregarles un hogar seguro nos llena de energía y reafirma nuestro compromiso con el servicio público y con la protección de la vida”.
El programa Vivienda Segura garantiza acompañamiento social, técnico y jurídico durante todo el proceso. No se trata solo de trasladar a las familias, sino de ayudarlas a construir estabilidad. Además, los proyectos donde se reubican están cerca de servicios educativos, de salud, transporte y empleo, fortaleciendo así su integración a la ciudad.
La CVP, la Secretaría del Hábitat, la constructora Marval y la Alcaldía Mayor de Bogotá trabajan juntas por una ciudad que cuida, que acompaña y que brinda oportunidades. Una Bogotá donde la vivienda segura no es un privilegio, sino un derecho.

Durante la entrega, los abrazos, las lágrimas y los aplausos se mezclaron en un ambiente de alegría sincera. No hubo discursos vacíos, sino gestos reales: familias que entran por primera vez a su hogar digno. Cada historia se convierte en una prueba viva de la transformación que genera el compromiso y la humanidad.
Vivir en zona segura significa mucho más que tener un techo estable: significa dormir tranquilos, soñar con el futuro y saber que los hijos crecerán sin miedo. Es poder pertenecer, integrarse, compartir y construir comunidad.
Al finalizar la jornada, los rayos de sol iluminaron los edificios de Paseo del Sol y los rostros de quienes comienzan allí una nueva etapa. No es solo el cierre de un proceso, es el inicio de una vida nueva. Bogotá cumple. Y lo hace con el corazón puesto en su gente.
















