La mañana del sábado en Suba-Bilbao comenzó temprano, con movimiento en varias de sus calles principales. Funcionarios de la Caja de Vivienda Popular (CVP), voluntarios de la Fundación Pintuco, líderes comunitarios y habitantes del sector se reunieron para participar en una jornada conjunta de embellecimiento urbano y diálogo ciudadano, en el marco del programa Bogotá a Color, una alianza creada para transformar entornos a través de la participación local.
Bogotá D. C., 26 de noviembre de 2025
Por: Edwin Díaz - Oficina Asesora de Comunicaciones
El punto de encuentro fue el Parque de la Virgen. Desde allí se distribuyeron brochas, rodillos, tarros de pintura y guantes. Las cuadrillas mixtas (vecinos, voluntarios y funcionarios) comenzaron a intervenir fachadas y muros, mientras el olor del sancocho comunitario se extendía por el sector.
A diferencia de los espacios tradicionales donde los servidores públicos presentan cifras ante auditorios formales, la CVP decidió hacer este diálogo ciudadano trabajando directamente en el territorio. De este modo, los ciudadanos pudieron escuchar los avances mientras observaban y participaban en las intervenciones urbanas.
“Normalmente se rinden cuentas en salones cerrados; hoy lo hacemos pintando más de 10.000 metros cuadrados en Suba”, explicó Juan Carlos Fernández, director general de la CVP. Agregó que la localidad es una de las que ha recibido mayor inversión reciente: más de 20.000 millones de pesos, destinados a la mejora de vías (siete segmentos viales próximos a ser entregados), mantenimiento de fachadas y programas de mejoramiento de vivienda, que ya cuentan con más de 1.500 postulaciones. Fernández aseguró que la presencia institucional en el territorio busca reforzar la idea de transparencia y ejecución efectiva. “Las cosas están pasando y queremos que los ciudadanos las vean directamente. Por eso estamos aquí: para pintar, conversar y compartir con la comunidad”.
En las fachadas intervenidas se pudieron observar paletas de colores definidas en conjunto con la comunidad. En algunos puntos se iniciaron murales que incorporan elementos de la historia local y de referentes culturales del territorio. “Transformamos viviendas a través del color, pero también realizamos muralismo con contenido cultural y comunitario”, afirmó Estefanía Osorno, coordinadora general del proyecto. Según Osorno, la metodología busca promover liderazgo y empoderamiento local mediante actividades que involucran a niños, jóvenes, adultos y voluntarios.
Para los habitantes, la jornada significó una oportunidad de participación en la mejora de su entorno. Alexandra Rodríguez, residente del sector, valoró positivamente la iniciativa: “Es un proyecto bonito donde todos estamos participando, la Caja de la Vivienda Popular y nosotros como vecinos. Entre todos estamos mejorando nuestro barrio y nuestras viviendas”. Otros vecinos destacaron la importancia de que el embellecimiento del entorno vaya acompañado de inversiones en infraestructura y programas de vivienda. Durante la jornada, varios de ellos aprovecharon para consultar dudas, presentar inquietudes y solicitar información sobre postulaciones.
Al finalizar la tarde, aproximadamente una decena de fachadas había sido intervenida y los murales mostraban avances significativos. Los funcionarios concluyeron el encuentro compartiendo el sancocho comunitario con los residentes. Para la comunidad, el impacto fue inmediato y visible. Para las entidades, fue una manera de demostrar ejecución, rendición de cuentas y articulación institucional. Y para el barrio, la jornada dejó algo más que color: dejó una señal de presencia estatal y trabajo conjunto.
Suba-Bilbao cerró el día con nuevas tonalidades en sus calles y con la sensación, expresada por varios vecinos, de haber recuperado un espacio de participación que pocas veces se da en medio del día a día de la ciudad.
















